Anthropic no es lo que parece
El finde pasado estuve en Santiago de Compostela, Galicia, dando una charla sobre cómo están las cosas en Youtube (mal). Esa fue la razón por la que no hubo newsletter ese domingo.
Pido disculpas, pero entiendo que cuando alguien te abre las puertas de su bandeja de entrada, más te vale honrar la invitación y no enviar un correo redactado de prisa y corriendo después de un evento que te ha dejado el cerebro frito.
Lobotomía por socialización. Solo lo entenderán los introvertidos.
Fue divertido el evento. Cierto es que, nada más llegar, noté cierta animadversión en el ambiente. Un aire frío que recorría el espacio cada vez que se mencionaba la palabra IA. David Cuesta, el organizador, cogió el micrófono y lo dijo cuando entré en la sala, tarde, tratando de pasar desapercibido.
Llegué tarde porque había quedado para desayunar con mi amigo Antonio, un hacker que está vibecodeando la máquina de exploit definitiva, pero solo después de terminar su jornada de trabajo real de ciberseguridad en el que no usa LLMs.
"Luego hablaremos de lo que has dicho sobre la IA, porque no sé si estamos muy de acuerdo...", dijo David.
Bueno. Yo estoy encantado de hablar con todo el mundo, y si hay pique mejor.
Era un evento de webmasters y gente de marketing o sea que ahí le sacan brillo al ChatGPT.
El primero en acercarse a hablar del tema me dijo que Claude es el futuro. Le pregunté dos cosas: cómo podría ser útil para mi trabajo (siempre dispuesto a aprender) y cómo puede ser útil para la gente corriente.
Para mi trabajo su mejor respuesta fue que puedo pasar el vídeo por Claude y que me saque unas marcas de tiempo para dividir el vídeo en capítulos.
No fue un gran aporte.
Para otra persona, me contó cómo una allegada está estudiando para sacar unas oposiciones. Descubrió Claude Code y, sin tener conocimientos técnicos de programación, ella sola consiguió, a base de prueba y error, desarrollar una especie de app que le hacía tests con el temario.
Me imaginé a la allegada peleando con Claude Code mientras el resto de opositores estudiaban en la biblioteca. No iba mal encaminada para ser funcionaria.
Después de eso di mi charla.
Hablé sobre cómo Youtube ha cambiado la pantalla de inicio para beneficiar a los shorts. Subí un clip a mi canal de Youtube:
Irónicamente ese short está funcionando mejor que los vídeos largos que he subido últimamente.

Luego llegó la cena. Después del evento se hace una cosa que se llama beerworking o sea que para la hora de cenar las mejores ideas ya flotaban por el ambiente. Yo como ya no bebo solo estaba ahí para escucharlas.
Un compañero me comentó que junto a su pareja había diseñado una app con Claude Code. La función de la app: clasificar las películas por duración, género, y tal, para que les recomiende qué ver.
¿Tienes miedo a perder el tiempo viendo una peli que no te gusta? Pásate una tarde vibecodeando una app para que la inteligencia artificial elija por ti. Así, si de todos modos la peli no te gusta, al menos ha sido decisión de la IA.
Jaque mate destino.
Entonces volvió David Cuesta pero no me dijo nada de la IA. Me dijo que Estados Unidos había bombardeado Irán y que luego Irán había respondido bombardeando a todos y...
Poco más. Ya me informaría.
Regresé a mi humilde morada, un hotel frente a la discoteca más chunga de Santiago – según me informó Antonio–, y reflexioné sobre si el alcohol es un lubricante social, como culturalmente se sostiene, o un anestésico para que no te molesten los gritos de la gente y el desentono de un concierto de covers madrileños mientras intentas escuchar a tu interlocutor.
Pero no os gusta que hable de lo del alcohol. Solo queréis que hable de IA. ¿Qué pensáis que es esto? ¿Un artículo de Expansión?

Claude es la IA de los buenos, ¿no?
Cuando me puse a informarme sobre lo que estaba pasando en Irán (abrí Instagram), vi una noticia que decía que Anthropic, la startup detrás de Claude, se había negado a colaborar con el Departamento de Defensa (ahora llamado Department of War) para que las fuerzas estadounidenses usaran su IA.