Redes sociales: empiezo a hablar y me caliento

Facebook es adictivo. Sorpresa

Las redes sociales son adictivas. Hablábamos sobre eso en el streaming de ayer cuando un compañero propuso que deberíamos abordar el tema desde otra perspectiva, apelando más a la responsabilidad que tenemos nosotros que a la que tienen las empresas como Facebook o Twitter. 

El argumento más común en este caso suele ser que las redes sociales pueden ser buenas o malas, dependiendo del uso que nosotros les demos. Si las usamos de manera incorrecta y terminamos engullidos por la vorágine de likes, follows y RTs, estaremos explotando la parte negativa de las redes; sin embargo, si las usamos para consumir contenido cultural o que nos nutra, estaremos explotando la parte positiva. Y yo no estoy de acuerdo con esto.

Ventajas y desventajas: el planteamiento incorrecto

Esta idea da una visión neutra de las redes sociales, una visión completamente falsa. Las redes sociales no son neutras, son malas. Sé que suena raro ir por ahí diciendo qué es malo y qué es bueno (aunque nos pasemos la vida haciéndolo), pero no juzgo a la ligera. Tim Kendall, exdirector de monetización de Facebook, admitió ante el Congreso de Estados Unidos que la red social fue creada para que fuera adictiva como el tabaco. “Tomamos nota de las prácticas de la industria del tabaco y trabajamos para ofrecer un producto adictivo desde el principio”.

Si tú creas un producto que busca generar adicción, vamos mal, porque entonces el producto ya es intrínsecamente perverso. Malo. Y como con Facebook, lo mismo pasa con Instagram, Twitter, YouTube… No hace falta que ningún exempleado admita nada. De todas formas, ¿a alguien le importa? Yo solo escuchaba ese congreso para saber si Mark Zuckerberg es reptiliano.

Pero vamos a hablar de la responsabilidad, que aquí empieza un juego extraño. Conociendo a mi audiencia, creo que pocos de vosotros haréis un uso excesivo de las redes sociales. Y probablemente pasará por vuestra cabeza responsabilizar por ello al individuo, o incluso a la sociedad, como al conjunto de actitudes narcisistas y vacías que nos han traído hasta este punto.  

Y con eso tampoco estoy de acuerdo. 

La responsabilidad es, en mi opinión, de las compañías. Tienen demasiados recursos para estudiar nuestros puntos débiles. Pueden estudiar nuestro comportamiento a nivel estadístico, a nivel de neurociencia… Y vete tú a saber qué más. Tienen datos y dinero, y lo van a usar todo para conseguir atraparnos en su red. Que ahora que lo pienso, qué bien le pusieron el nombre. 

Si yo te estudio, monitorizo tus comportamientos y, tras descubrir qué es aquello que puede hacerte tropezar, te lo pongo en el camino, ¿la culpa será tuya cuando caigas? ¿O mía, por poner deliberadamente una piedra en tu camino?

De las más usadas las tengo todas y ya desvarío

Desde que empecé con el proyecto de Lord Draugr tengo Instagram, Twitter, Discord, Twitch, YouTube, Facebook… Todas. Menos TikTok. Y estoy tropezando. Recientemente he descubierto un apartado de Instagram (opciones, Tu actividad) que te dice cuántas horas “inviertes” en la aplicación al día.

cómo saber cuánto tiempo pasas en instagram
Captura del tiempo que “invierto” en Instagram | Lord Draugr

Vamos a obviar el insulto que me parece utilizar la palabra “invertir”. Treinta y tres minutos de media diaria me sale. Si veis el gráfico hay un pico de una hora y pico el jueves. Ese día tenía resaca (era Jueves Santo, no penséis que soy un bastardo que se emborracha un miércoles; aunque, si lo fuera, ¿qué?), y no tuve nada mejor que hacer que tirarme más de una hora mirando una pantallita. Si contamos que tengo otras cuantas redes sociales, y que estuve un buen rato haciendo el gamba en Twitter, ¿cuánto tiempo fue en total? ¿tres, cuatro horas? ¿en este mundo imaginario? Bueno, qué digo mundo imaginario, ya le gustaría al mundo virtual ser tan único como un mundo imaginario. Porque en un mundo imaginario estás al menos tú solo, de verdad, no como en el mundo virtual, que tienes que convivir con el reflejo más narcisista de las personas. 

Joder, tengo instalada hasta la aplicación de las estadísticas de YouTube. Ya no me acuerdo ni por qué he empezado a escribir esta entrada.

Lo que tengo claro es que acabo de comenzar un camino que me va a suponer un constante enfrentamiento con mis contradicciones. Odio lo que te pueden llegar a hacer las redes sociales, pero tengo que moverme en ellas si quiero hacer de esto mi trabajo. Tengo que saber moverme, y ya lo hago bastante bien. ¿Os he dicho que trabajé como community manager en televisión? Contradicciones. 

El amor y odio que tengo por el marketing y el hecho de monetizar mi contenido con publicidad, eso ya lo dejamos para otro día. 

Vaya entrada más extraña. Pero qué bien me siento después de escribir esto. Voy a borrar todas las aplicaciones del móvil. Os leo por aquí.

Comparte, buen samaritano
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41 comentarios en «Redes sociales: empiezo a hablar y me caliento»

  1. En la sociedad en la que nos movemos ahora prácticamente el tiempo tiene tanto valor como el dinero. Yo llegué a un punto que no tenía tiempo para nada hasta que me di cuenta que si que lo tenía, de sobra, pero había tantas aps y redes sociales que se quedaban toda mi atención. Creo que todos somos víctimas de esto. Como dices al final yo también me quité todas las redes sociales, casi todas las aplicaciones y juegos. Pierdes el tiempo con cosas que no te aportan nada ni te ayudan a crecer, y encima, me costaba dormir ya que mi cerebro no sabía cuando desconectar. Es difícil darse cuenta de esto y aplicar cambios y entiendo que si te quieres dedicar a esto tienes que estar activo así que espero que sepas llevarlo bien. A mi me queda superar mi relación amor-odio con youtube pero voy trabajando en ello. Por cierto, me gusta como tocas la guitarra 🙂 Un saludo!

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    • Es que no hacer nada es una cosa, pero estar enganchado al móvil es perder el tiempo pero mal. Como bien has dicho, irse a la cama con el móvil, mirar twitter nada más despertarse, no descansar bien… Te vuelves loco. Jaja mejor aprovechar el tiempo para desempolvar la guitarra!

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      • Estoy de acuerdo y desacuerdo. Gracias a youtube he aprendido un montón de cosas incluso a hacer otras miles.

        Pero es cierto que estoy adicto a las rrss, putísimo adicto. No paro, lo hago inconscientemente. Abro instagram, miro las historias de la gente, digo: qué asco. Y lo cierro. Pero a los 5mins vuelvo a hacer lo mismo. Una y otra vez. Me di cuenta hace poco de este ciclo vicioso. Y no puedo desinstalármelo porque ahora estoy de prácticas en una agencia de publicidad y llevo las redes sociales de muchos clientes.

        Estudio publicidad y empecé esta carrera porque me gustaba mucho el mundillo del diseño, de crear cosas, el espectaculo, entretener y divertir. Pero conforme seguía adelante y me informaba cada vez más descubrí que somos los responsables de todas estas movidas. Los problemas de las redes sociales que tú comentas, la economía de la atención, de crear estos mundos virtuales donde solo se ve la parte más narcisista y falsa de la gente. Y como usuario, esto me afecta a nivel personal y social, porque hay gente que me dice que si quiero destacar y que se fijen en mi tengo que subir historias y publicaciones haciendo algo que llame la atención, y más hoy en día que debido a la pandemia, es más jodido socializar. Me da bastante pereza todo esto la verdad y me trae porculo.

        Las redes sociales me han brindado muchísimo conocimiento, nuevos mundos, nuevos referentes, historias inspiradoras… Pero creo que me han quitado la parte más humana de mi vida, de mí y de otra gente que conozco y sobre todo, sooobre todo, mucho tiempo!!

        En fin, podría extenderme muchísimo más hablando de lo que me han enseñado pero se que nadie lo va a leer.

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  2. Increíble post!
    En estos últimos 7 días he malgastado 37h y 48 minutos delante de la pantalla. Un 22% de mi tiempo.
    11h 25 minutos en Tik Tok.
    8h 22 minutos en Instagram.
    7h 22 minutos en WhatsApp
    1h 58 minutos en Youtube
    1h en Twitter.

    Soy consciente de mi adicción, y como tú bien dices, es como el tabaco. He intentado desintoxicarme apartando las aplicaciones de mi vista, o instalandome aplicaciones para concentrarme (Como forest, por ejemplo, la cuál me ha ayudado enormemente ya que antes pasaba todavía más tiempo en internet al punto de no estudiar nunca nada para mis exámenes de la universidad).
    Pero aun no es suficiente.

    Creo que para poder desintoxicarme correctamente de esta adicción, lo ideal NO es borrarme todas las cuentas. Porque voy a volver a caer.
    Creo que tiene que ser algo paulatino. Empezar restringiéndome las horas de uso de las apps que más uso. Luego, desinstalarme la aplicación en concreto.

    A un fumador no le puedes esconder el tabaco y pretender que no vuelva a fumar. Probablemente vuelva a hacerlo y además justifique sus acciones diciendo cosas del estilo: “es para calmarme” o “este era el último”. Y es precisamente en esa situación en la que me veo incontables veces… “Sólo lo uso para hablar con la gente”, “es que si no tengo el móvil delante puede ser que me pierda algún examen o aviso importante de la universidad”.

    Es un tema muy interesante del que podrías hacer un vídeo.
    Las RRSS son la droga del S.XXI, y te lo dice, además, un futuro programador.

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    • Ostras! Lo de tiktok me tiene mosca, voy a tener que mirarlo para investigar. Espero no caer. Si dices que eres futuro programador, vas a estar tiempo frente a una pantalla. Más te vale empezar a cuidarte cuanto antes. Ánimo!

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  3. Nada como tener un hijo para desengancharse. Y si te atreves con dos, te desactualizas al momento. Yo, como médico de UCI y en el contexto informativo que nos ha brindado esta pandemia, estoy interesado en la creación de contenidos bien, con la intención de acercar y hacer trasparente la Medicina Intensiva, mi especialidad, a la población. Alguna recomendación que leer al respecto, Lord Draug? Es terreno propicio para tus investigaciones, quizá? Muchas gracias por compartir con nosotros tu forma de ver las cosas y un abrazo grande!

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  4. Si, tienes toda la razón yo dejé las RRSS hace 2-3 años, me parecía una completa perdida de tiempo y no me aportaba nada. Además veía a los usuarios no como personas sino como publicidad, mero postureo que no me decía nada. Siempre he sido una persona observadora que no me quedo con lo primero que veo y claro me parecía patético lo que los usuarios subian a la red, típico comentarios míos;
    – Se puede ser más patético?
    – A quién cojo…s le importa esto?
    – Y…?
    – Ajam…?
    – Vergüenza ajena…
    Creo que también tiene que ver el hecho de cómo es una persona para que te puedan enganchar las RRSS.
    Yo por ejemplo me considero un ermitaño, no me gusta socializarme en demasía, sí cuando la situación lo requiere y no tengo problemas en llevarme bien con la gente. Odio las peleas, se me acelera el pulso una barbaridad y por supuesto odio aparentar algo que no soy.
    En fin… Me encantan tus blogs, conocer tu trabajo y a ti, eso si que es una addción.

    Saludos!

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  5. Excelente reflexión. Sin embargo bajo ningún concepto eliminaría de la ecuación la responsabilidad personal. Si lo hacemos pasamos a convertirnos en víctimas sin ningún control sobre lo que hacemos. Y eso no creo que sea sano, por muy extendido que esté este comportamiento.

    Como bien has comentado las rrss están diseñadas para ser adictivas. Pues como cualquier adicción es el individo quien debe tomar consciencia de la misma y, posteriormente, tener la intención real de dejarla y poner todo de su parte para lograrlo… o no.

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  6. Aupa señor,

    Aquí otro que tampoco tiene un control exhaustivo de su tiempo invertido pero reconoce abiertamente su adicción. Es acojonante la de veces que miro el teléfono por mirarlo, y el tic muscular de desbloquear la pantalla y entrar a Instagram. Desgraciadamente por exigencia profesional (mundo audiovisual) la presencia en redes está a la orden del día, y más teniendo a personas cerca que se dedican a ello y comen(mos) gracias a ello. Pero también me sumo a la corriente de que tenemos mucha responsabilidad personal a la hora de reconocer nuestras horas invertidas y que somos los primeros que tenemos que cambiar actitudes. Pero bueno, tengo esperanza en que esto vaya a mejor y que la conciencia global cambie, sin ver las redes como algo demonizable porque sí. Alguien decía por ahí que con menos que la tecnología de nuestro teléfono se pisó la luna por primera vez. Toca reeducar y reconducir, tanto a nosotros mismos como a futuras generaciones.

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  7. No quisiera parecer un viejo dinosaurio con una perspectiva apocalíptica de todo este asunto, pero me temo que lo soy.
    Para alguien que se leyó la “Ilíada” a los 15 años, me resulta triste ver a los chavales de hoy en día enganchados al Tiktok o a Instagram.
    Me preocupa el futuro, no para mí, que voy para los 57, sino para los jóvenes, como mi sobrino, que hoy ha cumplido 16 años, o el hijo de mi pareja, que tiene 10.
    Toda esta basura tontorrona de las redes sociales no hace más que consumir su precioso tiempo y atrofiar su espíritu crítico. Pontificar contra ello es nadar contracorriente, algo muy sano pero también agotador.
    Llevamos instaurado en el ADN el instinto gregario, y ese espíritu de rebaño será nuestra perdición como especie.
    Apocalíptico, ya lo decía al principio.

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    • Hola Jorge. Lo mejor que puedes hacer con esas personas jóvenes que conoces, es tratar de hacerles ver lo que hay y que, escojan lo que escojan, lo hagan de manera consciente y sin perder su mirada crítica hacia el sistema y hacia su entorno. Creo que todas las grandes cosas a lo largo de la historia se han logrado nadando a contracorriente. Nadie nos dijo que fuese a ser fácil. De hecho, nada que valga la pena es sencillo de lograr o alcanzar. Un saludo 🙂

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  8. Muy buen artículo. Yo en un futuro no muy lejano empiezo con el mundo de la música y tengo un pequeño odio a las redes sociales, pero también se que las voy a tener que utilizar como herramienta y convivir con ellas. Te seguiré de cerca a ver como lo haces😂

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  9. Vaya temita Lord… VAYA, TEMITA.

    No ahora en serio. Estoy de acuerdo contigo hasta cierto punto. Al igual que varios de los que han comentado, tampoco yo quitaría de la ecuación el factor responsabilidad individual.

    Voy a decir algo que quizá resulte polémico. Perdonadme por favor. Las RRSS son el fútbol, los realities, los programas del corazón, y para mi heeente, las telenovelas en latinoamerica. Son todos productos que tienen un mismo factor común. Alienan. Es cierto, eso sí, que el caso de las RRSS puede ser el más trasversal, agresivo y extendido en todos los sectores de la población. Pero el efecto nocivo que tu estás maldiciendo, tiene la misma naturaleza que los demás que he mencionado.

    Yo me hice todas las redes que me pillarón en epoca redes. Facebook en 2008, twitter en 2009-10, Tuenti e Instagram en 12. Finalmente, en 2013 me las quite todas. Absolutamente todas. De golpe. Me vi a mi mismo con el reflejo instintivo cada mañana de coger el movil y hacer mi rutinita de redes y cuando me percaté de lo que tu has hablado, esto es, del tiempo material dije: esto no puede ser.

    Ojo, cada uno es libre de malgastar el tiempo como quiera. Repito, aunque alguien se me eche al cuello, no me parece muy distinto el futbolero obseso que realmente tiene un dia jodido cuando pierde su equipo. Pero como me parecía respetable eso, me parece respetable lo de las RRSS. Yo he formado parte de ello, sé lo que es, y por lo que yo valoro en mi vida lo deje. Ahora, esto no creo que sea universalizable.

    También creo que hay un fenómeno de novedad. En solo una decada y poco ha llegado a nuestro poder toda una serie de cosas como whatsapp, redes etc. Es algo a la que la humanidad, con su vanidad, con su pretenciosidad, se tendrá que acostumbrar. Y cuando eso ocurra, habrá otras cosas con las que nos alienaremos. Porque lo cierto es que esta cultura capitalista/consumista globalizada deja poco margen para sentirse bien día a día con otra cosa. La mayoría no nos preocupamos por lo que hay dentro de nosotros hasta que detectamos que hay un vacío terrible que no se puede llenar, pero con el que nos hemos acostumbrado a convivir. Cada uno se da cuenta a su ritmo, con su propio proceso. Algunos desafortunados morirán en esa dinámica. No siento más que pena por esas personas, que a la vez podría haber sido yo.

    vaya puta chapa…

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  10. Muy cierto, es algo de lo que soy cada vez más consciente, de hecho, en el móvil para evitar este enganche he establecido como limite una hora diaria en las redes sociales, y gracias a que esto esta en el apartado de bienestar digital de mi xiaomi, he sido capaz de dejar de estar enganchado y leer más.Desde esta acción, me he terminado tres libros, y solo lo he hechyo desde hace un mes o así, tenemos que aprender a lidiar con estos parásitos o acabarán con el fulgor de la existencia y nos dará una “neurosis dominical” (como diría Viktor Frankl) que es suficiente para derrumbar cualquier fortaleza.

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  11. Hola Lord!!

    Enhorabuena por tu interesante canal, y este blog tan real!

    Las redes, una tema complicado.

    Llevo tiempo pensando que no tiene sentido estar subiendo cosas cada día, más bien todo lo que haces… Por suerte no lo hago, pero de vez en cuando… Cada mes y medio, subo algo… Pero después me siento mal, porque no necesito likes ni validación pero acabo publicando un paisaje… Lo hago porque me apetece, pero siempre vas a mirar quién le da like o ve tú histotia…etc

    Después de leer este post, me ha vuelto esa idea a rondar por la cabeza.. me borró todo?

    El tiempo invertido, está claro que será mucho más didáctico y productivo, dedicarlo a lectura, ejercicio.. cosa que ya hago, pero podría dedicar más, además de no ir tan estresado porque.. te quedas sentado en el WC.. sin darte cuenta, 15 minutos antes de trabajar y cada día corriendo, ansiedad etc

    En fin… Un buen tema, difícil elección, borrarte todo, sumado a pandemia es ser ermitaño total, no creéis?

    Un saludo

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  12. Pues sinceramente yo entre Instagram,Facebook,Twitter y YouTube ( no la considero red social pero la utilizo ) entre TODAS en lo que es en el dia invierto maximo 40 minutos en todas las redes sociales…..al dia ojo,tambien hay que saber utilizarlas y no viciarse….

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  13. Es curioso cómo es que unos cuantos estímulos en una pantalla pueden llegar a generar a una dependencia fuerte, solía ser AA, y el programa de 12 pasos en el que se basan puede aplicarse para la recuperación de cualquier tipo de adicción, ¿Crees tú que es posible la “recuperación” para aquellos que no pueden dejar de dar scroll?

    Yo pienso que la vida está llena de montón de dolor y molestia constante, y cómo todo en la vida está balanceado existen también las fugas que nos mantienen cuerdos. El deporte, el teléfono, las redes sociales, videojuegos, drogas, tabaco, alcohol, apuestas, comida, sexo, trabajo, compras e incluso las emociones sirven de fuga. Escapamos todo el día de nuestra realidad sin saberlo, eso es lo que hace el humano, sólo busca el alivio del dolor que lo rodea. Claro qué hay fugas mejores o menos dañinas que otras, y todos sabemos que las redes no son la mejor opción.

    Sería interesante abordar desde el punto de vista del dolor. Pero bueno ,sólo me queda felicitarte por el trabajo y por la gran comunidad que has creado disfruto de tus reportajes y no me pierdo ni uno. Un saludo desde México.

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  14. Yo tengo 45 años, me manejo bien con las tecnologías, porque estudie algo sobre el tema, y no me apasiona. Nunca he sido de engancharme a esto. Vivo en un pueblo de 5000 habs. Y ahora, aparte de las ocho horas de trabajo, mi tiempo va primero a mis hijas, a mi salud con deporte, leer y música. Solo veo you tuve durante mis largos desayunos y estoy encantado.
    Veo a mi mujer con el tlf y prefiero no verla.
    Este año, conocí a un chico majisimo de 20 años que vino a trabajar al taller, y cuando me dijo que no tenía móvil me dejó de piedra. Espero que halla más de estos por ahí.
    Un n saludo a todos

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  15. Grandísimo el post y tu canal!
    Esta droga llamada Internet y suministrada por smartphone (principalmente) se diferencia de los demás estupefacientes, en que esta se necesita para el día a día.
    Se podría decir que somos jonkis inconscientes? O los que estamos aquí estamos rehabilitados?

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  16. Saben donde darnos pero nosotros también sabemos que buscan darnos, al final podemos tener las mismas armas… Yo creo que en estos casos tener una vida equilibrada en cuanto a responsabilidades y pasatiempos de diferentes naturalezas hará que las redes sean una parte ínfima de tu tiempo utilizado. Si vives de ello como tu Lord, seria ideal hacerte una lista de que cosas quieres conseguir y fijarte cuanto tiempo de tu vida te va a costar para establecer límites. Un saludo.

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  17. totalmente deacuerdo, yo probé a estar sin redes sociales un tiempo (Facebook, Instagram, Twitter), para pasado ese tiempo hacerlo de manera permanente, siempre tuve la sensación de que estaba regalando mi tiempo, cosa que acojona el día que te planteas que NO SABES CUÁNTO TIEMPO TE QUEDA , así pues, regalar un activo tan importante y valioso no debemos tenerlo como costumbre, en el momento que las RRSS dejan de estar a nuestro servicio y se convierten en nuestro dueño, el dueño de nuestro tiempo ,poco a poco se va quedando con nuestro espíritu crítico y la objetividad que nos hacía usar estas con mesura, pienso que las RRSS deben estar a nuestro servicio pero no al revés, la juventud más incipiente que tiene acceso (gran parte) viven en un mundo de irrealidad donde unos y otros juegan ha hacer creer que su vida es tan genial como la venden en las redes y más allá del tiempo perdido se va dejando de ser persona para ser a quien los demás están dispuestos a dar un LIKE y así alimentar una maltrecha autoestima que va enfermando día a día…APROVECHEMOS EL TIEMPO!!

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  18. Lo primero, dar las gracias a tu contenido muchas personas parecen que se les están enciendo las luces.
    Estos debates que nos acercas, ya lo he tenido en mis adentros hace tiempo, no llegue a una solución pero como consecuencia me aparte del mundo de las redes por un tiempo y he reducido su consumo drásticamente. De pasar 48-70h semanales entre todas a unas 14-18h actuales.

    Perdonadme si no me explico bien, no soy experto, pero me lanzo a la piscina.

    Las redes sociales afectan a nuestro desarrollo cognitivo. Eso es un hecho.
    Independientemente de la edad a la que las empezamos a usar, la relación que desarrollamos con ellas puede ser de amor-odio, efecto placebo… En todas ellas los estímulos que se perciben a través de las pantallas, generan una respuesta física en nuestros cuerpos, básicamente altera el funcionamiento de los neurotransmisores aka adrenalina, dopamina, serotonina, oxitocina y cortisol.

    Vamos que deforman nuestra forma de ver y percibir el mundo que nos rodea. Aparte de generar dependencia, se generan cantidad de comportamientos y problemas emocionales que a día de hoy la salud mental mundial no está preparada para hacer frente.

    Dicho esto, creo que las compañías creadoras de estas plataformas asumen una gran parte de la responsabilidad sobre los problemas que sus “herramientas” generan en la sociedad. Claro está que ellos ya se han comido el pastel y de ahora en adelante se curan en salud, con pequeñas acciones de lavado de cara.

    Ya tenemos el arma cargada y ahora solo depende de quien la use. Eso es en lo que yo creo que como individuos debemos concienciar y educar a todos aquellos que hagan un mal uso. ¿Cómo?

    Educando y controlando (tristemente censurando y restringiendo) su uso. Sé que a nadie le gusta que le quiten “libertades”, pero hay que entender que el mundo se rige por normas (más o menos aceptadas). Sin límites el mundo explota en 2 días.

    Ser conscientes de ello ya es un gran paso, ahora hay que trabajar en nuestro desarrollo personal y usar estas herramientas con propósito un positivo.

    Recuerden lo que decía Horacio: 𝙎𝙞 𝙩𝙚𝙢𝙥𝙪𝙨 𝙛𝙪𝙜𝙞𝙩, 𝙘𝙖𝙧𝙥𝙚 𝙙𝙞𝙚𝙢.

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  19. Estamos viviendo una modificación radical en la forma de transmitir ideas. Esto que hacemos todos cada día de jugar, ver vídeos de otros jugando, o escribir y leer comentarios, es una forma de contacto con necesidades básicas y legítimas, como son escuchar historias y expresar lo que sentimos. Los libros tienen un prestigio adquirido durante siglos del que carecen las pantallas, pero son tan neutras como el blanco del papel. El problema no entonces es el formato, ni siquiera en el contenido, si no en herramientas que lo presentan, diseñadas para secuestrar nuestra atención y que consumamos publicidad. Un niño que se aventura en este mundo se enfrenta a millones de personas trabajando para moldear su mente e imponerle necesidades; no es una lucha justa. Pero es la que nos ha tocado.

    Por que para alcanzar los cambios en la legislación que puedan reparar esta situación ha de existir antes una conciencia individual de en qué estamos empleando nuestro tiempo. Es necesario saber reconocer el uso compusivo de las pantallas, y entender a qué obedece, para detectarlo cuando ocurra. A menudo, por lo menos en mi caso, se trata de necesidades insatisfechas de aceptación y pertenencia. Así, cuando sepamos verlo en nosotros, y educar a otros que han caído en la misma trampa, podremos construir una conciencia que equilibre esta balanza. Hablo de algo a largo plazo, porque no hay que olvidar que esto que vivimos es el principio.

    Así podremos orientarnos mejor en esta selva y escoger lo que necesitemos, para aprender y disfrutar, que a eso hemos venido. Gracias por tu trabajo, Draugr!

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  20. Estimado Lord Draugr, quiero felicitarte porque creo que tu labor es digna de admiración.
    Personalmente, llevo tiempo “concienciado” con el tema de las redes y los distintos vicios y males de internet. Estoy convencido de que es uno de los grandes problemas de nuestro tiempo, y como estudiante de filosofía y políticas he tenido ocasión de leer sobre posverdad, privacidad, polarización, mercado de atención, etc. Ahora bien, fuera del mundo académico en España no conozco a nadie que ponga en el centro del debate público estos problemas como tú haces, y mucho menos con tu claridad y concisión. Creo que tu mayor virtud es que explicas en poco tiempo y con un lenguaje muy comprensible las estrategias con las cuales empresas muy diversas incrementan sus beneficios a la vez que nos embrutecen, o peor aún, juegan con nuestra inocencia: las campañas de neuromarketing, los objetivos tras las cadenas de reproducción, etc. Espero muy sinceramente que puedas llegar a un público mayor; tal vez sea una exageración y parece que te hago la pelota, pero de verdad creo que cada vez que alguien ve un vídeo tuyo o te lee por aquí tenemos una sociedad un poquito más consciente de la realidad en que vivimos y los peligros de la misma.
    ¡Saludos!

    Pd: creo que sería súper interesante algún tipo de contenido sobre cómo los mecanismos de Twitter contribuyen a dejar de escuchar y leer al adversario político 🙂

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  21. No te preguntes, el porqué de tus acciones en la RRSS, ni si haces bien o mal,, pregúntate porque nos la implantan sin pedir permiso, ¿que sería si tuviéramos la oportunidad de decidir sabiendo que es una RRSS ante la ética de lo que perderías como vida en tiempo delante de unas pantallas,? ¿y que aislado serias??..en fin encubiertos en una sociedad que no pregunta, simplemente nos someten, …saludos…y de libre solo tenemos la palabra..

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    • Ya que leo que la gente da su opinión (maldito hábito nos han creado), voy a hacer lo propio pero sin extenderme.
      Me gusta la reflexión que haces y haría la analogía con las drogas. ¿Tiene culpa quien se mete a diario cocaína? Evidentemente, ya que es su decisión. ¿Esto exculpa al narcotraficante? Obviamente no y, de hecho, es el máximo responsable aunque sin justificar al usuario final, el cocainómano. De ahí que la sociedad, y la ley, no juzgue igual al que se mete rayas, que al narco que transporta toneladas y pone la droga en el mercado.

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  22. Queremos maaaás! Ahora en serio, me encanta tu contenido y los análisis en tus labores de investigación, súper entretenido. Y encima escribes que te cagas, así que sube más postsss. Gracias 🙂

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  23. Yo me quité de todas las redes sociales en abril de 2020, hace casi un año ya, directamente apagando el smartphone y no volviendo a encenderlo mas, y pillando un nokia viejo. En principio lo apagué por un sólo día , pero me gustó tanto como me sentí, que lo alargué a otro, y luego a otro, y luego a una semana y así. Recomiendo encarecidamente a cualquiera al menos probarlo, porque en principio iba a ser por unos dias y aqui sigo sin ellas casi un año después, por algo será…

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    • Muchas veces me lo he planteado. Lo curioso es que creo que, aún dedicándome ahora al mundo digital, se podría hacer tranquilamente. Ahora mismo el smartphone solo es una forma de llevarme el trabajo a todas partes. No tiene sentido

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  24. vengo de ver absolutamente todos tus videos de yutube y leerme las pocas entras q tienes aquí, andaba escribiendo un libro semanas atrás sobre boberías y nimiedades, pero me parecio tan irónico y satirico que en tu ultimo video donde críticas los cursos online me saltara un anuncio sobre 8 belts, que he empezado otro libro sobre controversia inspirada en parte en este hecho.
    me parece como tener un canal sobre antiracismo y que me patrocine joseph goebbels.
    es gracioso.
    quizas exagero.
    enhorabuena por el contenido esta chevereeee

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  25. Interesante artículo. Aún así, creo que somos “coorresponsables” de tal adición. Y la prueba está en que algunos se enganchan más que otros. Por otro lado es una buena noticia: si tengo parte de responsabilidad, puedo ponerle solución yo solo.

    Me gustaría compartir con vosotros un extracto de un libro de Jeff Foster sobre este tema:

    “LAS ADICCIONES
    Al parecer, los seres humanos podemos hacernos adictos prácticamente a cualquier
    cosa. Nos hacemos adictos a las drogas, a los cigarrillos, al alcohol, al juego, a los
    sedantes, a comprar, a Internet y los videojuegos, a los deportes extremos y peligrosos, a la comida… Nos hacemos adictos a las relaciones, a estar constantemente con gente, a seguir en contacto con ella a través del teléfono móvil las veinticuatro horas del día, a poner constantemente al tanto de nuestras vidas a todo el mundo en Facebook y en Twitter, a asegurarnos de que saben que existimos y que continuamos existiendo… Nos
    hacemos adictos a nuestras carreras profesionales, a trabajar un número disparatado de horas al día haciendo cosas con las que ni siquiera necesariamente disfrutamos. Y no siempre es porque necesitemos tanto dinero que no nos queda otro remedio que trabajar así; trabajamos debido a conceptos abstractos como el estatus, el prestigio, el deber, la seguridad…, cosas en las que supuestamente hemos de creer, ya que todo el mundo parece creer en ellas. ¿Nos hemos preguntado alguna vez si nosotros creemos en ellas y por qué? Somos adictos a objetos materiales, a sustancias, a sistemas de creencias, a otras personas, pero en la raíz de todos estas adicciones está nuestra adicción principal: la adicción a nosotros mismos. Somos adictos al relato de «mí».
    Somos adictos a mantener esa imagen de nosotros y a defenderla a muerte; a realizar
    trabajos constantes en esa imagen, a mejorarla, comparándola y contrastándola con
    otras imágenes; a crear la imagen perfecta, a completarla antes de morir y a asegurarnos
    de que los demás tengan esa imagen de nosotros incluso después de que hayamos
    muerto. En este sentido, todos somos adictos, nos guste o no, tengamos o no un
    diagnóstico clínico de adicción. ¿Es posible ir más allá de la idea de que la adicción es
    una enfermedad, dejar de lado todas nuestras nociones preconcebidas y examinar con
    una mirada nueva lo que de verdad sucede, al nivel más profundo? Quiero ir más allá de
    las explicaciones físicas, sociológicas y psicológicas, y ver lo que sucede, en el nivel más profundo de todos, cuando alguien se siente arrastrado una y otra vez, aparentemente sin poder controlarlo y muchas veces incluso contra su voluntad, a comportamientos, personas, lugares o sustancias que en última instancia no son buenos para él, que no le sanan, en el verdadero sentido de la palabra. ¿Qué busca en realidad esa persona? A menudo, se entiende por adicción la incapacidad de dejar de hacer algo, que, en el caso
    más extremo, es el sentimiento de tener que hacer algo simplemente para poder
    funcionar, para poder seguir adelante, para disfrutar de un bienestar básico, a pesar de
    los efectos secundarios y las consecuencias.
    Probablemente sea verdad que nadie se hace adicto a nada intencionadamente. Un
    cigarrillo, una copa o una droga pueden resultar, al principio, desagradables e incluso
    repugnantes. Muchos adictos cuentan que detestaron su primera experiencia con las
    drogas, pero que querían simplemente experimentar, flirtear con el peligro, o encajar
    en el grupo o sentirse incluidos. Algunos, después de este primer experimento,
    empiezan a consumir la sustancia (o a utilizar el objeto o a la persona, o a vivir la
    experiencia) con más regularidad. Y como su organismo se hace cada vez más tolerante
    a ella, necesitan una cantidad cada vez mayor para obtener el efecto deseado. En casos
    extremos, la necesidad de una droga puede hacerse devastadora y quitarle la vida a esa
    persona, destruir su carrera profesional, sus relaciones y su salud […]”

    Lo he cortado por no hacerlo eterno. Si os interesa, lo busco y lo comparto completo.

    Un abrazo.

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  26. Que triste engancharse a las redes sociales, por eso que yo no tengo…
    Bueno me voy a dormir que llevo toda la noche matando Sres Draugr en el Skyrim y cuajándome a birras y porros.
    Sayonara baby!

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  27. Muy buenas a todos, es un gusto ver que sigue habiendo actividad en los blogs.

    Confirmo que las redes sociales son un auténtico cáncer, ideales para explotar lo más bajo y vil del ser humano, cualquier inseguridad, miedo u odio crece exponencialmente gracias a ellas. Privando a la persona del tiempo que, bien mejoraría su físico, bien su intelecto. Por desgracia es una forma de esclavizar en casi cualquier ámbito al común de los mortales que no va a cambiar nada si es que nosotros mismo no hacemos algo, cosa difícil ya que requiere fuerza de voluntad, y lo digo yo que he malgastado tiempo en ellas.

    A quien se haya tomado la molestia de leerme muchísimas gracias, así como también mil gracias a Lorddraug por el contenido de su canal y de este blog.

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